39.- La fe es la sustancia de la esperanza en la vida eterna (Domingo, 24/5/20)

39.- La fe es la sustancia de la esperanza en la vida eterna                        (Domingo, 24/5/20)

Proclamar el Evangelio en cualquier circunstancia no significa tener coraje, sino tener fe; significa creer que la proclamación franca y constante de la Palabra que salva, sin retroceder frente a las dificultades y fracasos, corresponde a las necesidades más profundas y a las preocupaciones más universales del corazón humano. Muchas veces, la Iglesia, en su liturgia, repite la advertencia de no cansarse en este itinerario de fe. La Palabra de Dios crece y se propaga a través de las persecuciones, en las diásporas, en los rechazos y también en las acogidas inesperadas (cf Is 55,10-11). La fe es la certeza y la convicción de que el Evangelio de Jesús es, para el hombre de todos los tiempos, la Verdad que da la vida e indica el camino para su vida de comunión eterna con Dios (cf Jn 14,6).

La Exhortación Apostólica Verbum Domini, del pp. Benedicto XVI nos dice cómo «los primeros cristianos han considerado el anuncio misionero como una necesidad proveniente de la naturaleza misma de la fe: el Dios en que creían era el Dios de todos, el Dios uno y verdadero que se había manifestado en la historia de Israel y, de manera definitiva, en su Hijo, dando así́ la respuesta que todos los hombres esperan en lo más íntimo de su corazón. Las primeras comunidades cristianas sentían que su fe no pertenecía a una costumbre cultural particular, que es diferente en cada pueblo, sino al ámbito de la verdad que concierne por igual a todos los hombres. […] En efecto, la novedad del anuncio cristiano es la posibilidad de decir a todos los pueblos: “Él se ha revelado. Él personalmente. Y ahora está abierto el camino hacia Él. La novedad del anuncio cristiano no consiste en un pensamiento sino en un hecho: Él se ha revelado”» (n.92).

Creer en Jesucristo no es una opinión religiosa, o una opción ideológica: es una opción de vida frente a la revelación de la Verdad. La paradoja cristiana de la Cruz de Jesús revela el significado del sufrimiento, inevitable, de la condición humana, abriéndolo a su dimensión más profunda y a la posibilidad de una total entrega de la vida. La fe transmitida (Palabra de Dios y Bautismo) es siempre la fe de la Iglesia y en la Iglesia, que da la vida de Dios a través de Cristo y el Espíritu (Verbo encarnado y Eucaristía). La fe es la sustancia de la esperanza en la vida eterna (cf Spe salvi, 2-9).

Don Antonio Evans Martos. Delegado Episcopal de Misiones en Córdoba. España.

Sé el primero en comentar en «39.- La fe es la sustancia de la esperanza en la vida eterna (Domingo, 24/5/20)»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*