15.-LA MISIÓN DEBE BROTAR DESDE EL AGRADECIMIENTO.

15.-LA MISIÓN DEBE BROTAR DESDE EL AGRADECIMIENTO (13-12-20)

Colaboración semanal en clave misionera de Don Antonio Evans Martos, Delegado misiones en Córdoba. España.

La alegría de anunciar el Evangelio brilla siempre sobre el fondo de una memoria agradecida. Los apóstoles nunca olvidaron el momento en el que Jesús les tocó el corazón: «Era como la hora décima» (Jn 1,39).  

El acontecimiento de la Iglesia resplandece cuando en él se manifiesta el agradecimiento por la iniciativa gratuita de Dios, porque «Él nos amó» primero (1Jn 4,10), porque «fue Dios quien hizo crecer» (1Co 3,6).  

La predilección amorosa del Señor nos sorprende, y el asombro -por su propia naturaleza- no podemos poseerlo por nosotros mismos ni imponerlo. No es posible “asombrarse a la fuerza”. Solo así puede florecer el milagro de la gratuidad, el don gratuito de sí.  

Tampoco el fervor misionero puede obtenerse como consecuencia de un razonamiento o de un cálculo. Ponerse en “estado de misión” es un efecto del agradecimiento, es la respuesta de quien, en función de su gratitud, se hace dócil al Espíritu Santo y, por tanto, es libre.  

Si no se percibe la predilección del Señor, que nos hace agradecidos, incluso el conocimiento de la verdad y el conocimiento mismo de Dios -ostentados como posesión que hay que adquirir con las propias fuerzas- se convertirían, de hecho, en “letra que mata” (cf. 2Co 3,6), como demostraron por vez primera san Pablo y san Agustín.  

Solo en la libertad del agradecimiento se conoce verdaderamente al Señor. Y resulta inútil -y, más que nada, inapropiado- insistir en presentar la misión y el anuncio del Evangelio como si fueran un deber vinculante, una especie de “obligación contractual” de los bautizados.  

Don Antonio Evans Martos. Delegado Episcopal de Misiones en Córdoba. España.

Sé el primero en comentar en «15.-LA MISIÓN DEBE BROTAR DESDE EL AGRADECIMIENTO.»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*