16.- Urge la misión ad gentes (Domingo, 20/12/15)

16.- Urge la misión ad gentes     (Domingo, 20/12/15)

misionesnuevo1La imagen de la misión ad gentes dirigida a pueblos y territorios considerados tradicionalmente “tierras de misión” hoy tiene que dar paso a una visión mucho más amplia y exigente. Son multitudes los “lejanos” –lejanos de todo conocimiento, referencia e interés por el cristianismo- en diversos continentes y ambientes de la convivencia. Así lo señalaba el Instrumentum laboris del XIII Sínodo: es “urgente, hoy más que nunca, la actividad misionera de la Iglesia, considerando el alto número de personas que no conocen a Jesucristo, no sólo en tierras lejanas, sino también en los países de antigua evangelización”.

La perspectiva ad gentes tiene que estar, pues, presente en toda acción evangelizadora. Resuena más que nunca aquel “a todas las gentes” (Mt 28,19; Lc 24,47), y el “hasta el confín de la tierra” (Hch 1,8). Ya bien lo expresaba la Redemptoris missio cuando observaba que la reincorporación de la “misiones” en la “misión  de la Iglesia, la confluencia de la misionología en la eclesiología y la inserción de ambas en el designio trinitario de salvación, han dado de nuevo respiro a la misma actividad misionera, concebida no ya como una tarea en los márgenes de la Iglesia, sino inserta en el corazón de su vida” (RM 34). No es que esto disminuya la importancia de los específicos carismas, vocaciones, institutos y corrientes misioneras ad gentes, de quienes dejan la propia tierra natal para ir a colaborar con la evangelización allí donde se sienten especialmente llamados. Todo lo contrario: ¡resultan más importantes que nunca, en un horizonte católico, universal!, pero eso no quita que se ha convertido en el paradigma de toda la evangelización de la Iglesia.