30.- La evangelización es obra de toda la Iglesia (Domingo, 27/3/16)

30.- La evangelización es obra de toda la Iglesia    (Domingo, 27/3/16)

iglesia10Es evidente que la evangelización es obra de toda la Iglesia, de todo el pueblo de Dios, comunidad evangelizada y evangelizadora, en la que han de colaborar todos los bautizados predicando fielmente un Evangelio del que no son “patrones ni propietarios absolutos” (EG 15). Cuanto más se vive el misterio de comunión en la Iglesia, según el paradigma de la comunidad primitiva (Hch 4,32), más vitalidad misionera suscita. En efecto, la Iglesia es un misterio de comunión misionera (Chrf, 18.19.32-35).

El documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida –tan unida a la Evangelii gaudium con vasos comunicantes- estuvo muy centrado en la formación y el protagonismo de los discípulos-misioneros (¡dos caras de la misma medalla!). Todos ellos, en razón del Bautismo y la Confirmación, han de crecer en el Señor y, a la vez, anunciar su Presencia redentora en todos los ambientes y circunstancias de la convivencia humana.

Hoy día, los obispos están especialmente llamados a tener conciencia viva y activa responsabilidad en lo que concierne a la solicitud apostólica universal, y ello no sólo por participación en el Colegio apostólico, sino también por responsabilidad directa de su ministerio episcopal. La evangelización que ellos promueven y guían en la porción de pueblo que les ha sido confiada ha de tener tal vitalidad que desborde los límites diocesanos y parroquiales. Estos no han de ser nunca como de encierro feudal, localista, sin ánimo ni perspectiva católica. Y ello se plantea a todas la Iglesias locales y sus Pastores, así como a sus colaboradores en el ministerio sacerdotal, que han estar “habituados a mirar más allá de los confines de la propia diócesis, nación o rito, para ir al encuentro de las necesidades de la Iglesia universal” (RM 67)