38.- Ser alcanzados por la misericordia (Domingo, 22/5/16)

38.- Ser alcanzados por la misericordia (Domingo, 22/5/16)

!cid_1_3044139449@web171206_mail_ir2_yahooEl papa Francisco repite con frecuencia: “Este es el gran tiempo de la misericordia. No lo olviden: este es el gran tiempo de la misericordia” (Ángelus en la Solemnidad del Bautismo del Señor). Dios perdona todo y siempre, “somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón”. La misericordia ha de caracterizar esencialmente la actitud misionera ad gentes. Para el Papa, es saber y poder ir de corazón a corazón. ¡Y cuánto se siente “tocada” la gente por una misericordia misteriosa y desbordante que el Papa vive y comu-nica en primera persona! Muchos párrocos de muy distintos lugares observan un crecimiento singular de las “confesiones”, y a menudo de quienes han pasado mucho tiempo sin confesarse.

Lo primero es el abrazo de la caridad, que todos puedan experimentar con estupor, antes de todo diá-logo, anuncio o catequesis, lo mismo que el “joven rico”, al cual Cristo miró y “lo amó” (cf. Mc 10,21). Es co-mo si la experiencia del joven Francisco ante el Crucificado de la Porciúncula, con los ojos bien abiertos, cu-ya mirada es principio de conversión para el gran santo de Asís. O como el publicano Mateo ante la mirada de Jesús, tan impresionantemente representada en la tela de Caravaggio. Es el mismo papa Francisco, que se define como “un pecador sobre el que Cristo ha puesto su mirada” (entrevista a La Civiltà Cattolica). ¿No es acaso la fe como un “camino de la mirada” –tal como se afirma en la Encíclica Lumen fidei (30a)-, que achica todas las distancias y nos permite ver a Dios, ver con los ojos de Cristo, vernos más a fondo a noso-

tros mismos. Y, a la vez, “el programa del cristiano –el programa del buen samaritano, el programa de Je-sús- es un corazón que ve: ve dónde hay necesidad de amor y actúa en consecuencia (DC 31,b)