10.- ¡Una nueva etapa evangelizadora! (Domingo, 8/11/15)

10.- ¡Una nueva etapa evangelizadora!    (Domingo, 8/11/15)

montaje17Esa fue la profunda intención del Concilio Vaticano II: la actualización del mandato misionero de Cristo a su Iglesia. El propósito del Concilio no fue otro que el “poner al mundo moderno en contacto con las energías vivificantes de Evangelio” (Const. apost. Humanae salutis, S. Juan XXIII). Así los destacaba también el Bto. Pablo VI en su discurso inaugural del cuarto período de sesiones del Concilio, cuando decía: “La Iglesia, en este mundo, no es un fin en sí misma; está al servicio de todos los hombres; tiene que hacer presente a Cristo a todos, individuos y pueblos, lo más ampliamente, lo más generosamente posible; esta es su misión”.

Desde la renovada autoconciencia del misterio de comunión que la Iglesia tomaba en el Concilio, se abrían nuevas perspectivas y se desataban energías para la misión, replanteando la presencia y el servicio de la comunidad eclesial en el mundo, ya no replegada sobre sí, sino “derribados los bastiones”, andando “ad gentes”, “solidaria con los gozos y esperanzas, las tristezas y angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren” (GS 1).

Para reproponer la radicalidad y la fascinación de la presencia de Jesucristo en medio de los hombres, había sido necesario que la Iglesia “volviera a las fuentes” y, por medio de una renovada autoconciencia y autorrealización, rejuvenecida desde la santidad en su misterio de comunión y de misión, sintiera cómo se revitalizaba su impulso misionero ad gentes, hacia todos aquellos que no habían recibido el anuncio de la fe o que no vivían ya la fe recibida con el Bautismo.

No en vano el Concilio Vaticano II representaba “el fundamento y el comienzo de una gigantesca obra de evangelización del mundo moderno, que ha llegado a una nueva encrucijada de la historia de la humanidad en la que esperan a la Iglesia tareas de una gravedad y amplitud inmensas” (S. Juan Pablo II, VI Simposio del Consejo de la Conferencias Episcopales).