151.-  LEVÁNTATE

Puente del Río Turón (en Herramélluri, La Rioja)

Querida Ermelinda:

   La expresión “Gracias a Dios. Si Dios quiere” la oímos repetidísimas veces en nuestra cultura. Es como si lleváramos impresa en el alma la seguridad de que nuestras vidas están protegidas, guiadas e incluso mimadas por Dios. Él está presente entre nosotros, casi diría más que nosotros mismos, según lo afirmamos.

En los medios de comunicación se oyen, brotan estas expresiones. Algunos dicen que es algo inconsciente, una costumbre, que lo decimos porque lo hemos oído desde niños, desde que empezamos a hablar. Yo no sé si es para desprestigiar la fe.

Me produce ilusión cuando veo que un hombre hecho y derecho dice estas palabras en distintas ocasiones de su vida, o es que yo desearía que las pronunciara de corazón. Amiga italiana lo que sí sé es que alabo al Señor por la inspiración que ha puesto en esa persona hombre o mujer, joven o niño, al pronunciar su nombre bendito, como un descanso del alma. ¿Quién crees tú que va a cuidar mejor de nosotros que Dios Nuestro Señor que nos dio el aliento de vida? ¿Va a dejarnos perecer en el desencanto, en la cruz perenne? ¡no! Él, que resucitó actúa en mí, en ti, y produce nuevas y continuas resurrecciones. Es como si nos dijera LEVÁNTATE de ahí, ¡vamos!, sal de nuevo a la luz de la esperanza.

Tu amiga de siempre

Amparo V.M.

 

 

152.- Las playas

Fuentes de Montjuich en Barcelona (Catalunya)

Querida Nérida:

   La primera cubana que conocí, ahora tu tierra está en labios de muchos, por los acontecimientos sociales y religiosos que han tenido lugar y por el recuerdo del histórico centenario transcurrido.

Pienso en cómo serán las playas de tu tierra. ¿Sabes si son parecidas a las de la mía? ¡Qué hermosa es la naturaleza, el mar! eleva el alma.

¿Qué es de tu vida? Me gustaría ponerme en contacto contigo, después de unos años de no haber podido conectar la una con la otra. Seguramente tendrías mucho que contarme, con tu simpatía primordial.

Te quiere

Amparo V.M.

 

 

153.-  Las guerras

Mijas (Andalucía)

Queridos Jordi y Emma:

   Amigos catalanes, en estos momentos recordaba a Lía, una amiga, y su tierra muy amada, cuando hice veloz excursión por esas tierras turísticas, que esa es la imagen que dan al que allí llega. Corta la estancia, pero la historia que he oído me ha fascinado, podría ser muy bien una auténtica novela, porque como sabéis vosotros por los estudios, este género literario procede siempre de la vida vivida por el autor, o por las personas conocidas, que transforma en personajes ficticios. Sí:

Era un joven inteligente, avispado, de muy buenos sentimientos, yendo voluntario a la guerra, pereció en ella. Su padre, que tenía varios hijos, no desfalleció al ir a buscar el cadáver de su M., lo encontró y aún se dedicó a consolar a dos jóvenes hermanas que buscaban a su hermano N., muerto en la guerra, aunque les decían que eso no había ocurrido. El joven M., el primero del que os hablo, trabajó en casa de unos señores de la nobleza, ricos y con cualidades, pero él poseía las suyas que demostraba en la vida. Trabajaba, era fiel, hacía silencio cuando convenía. Su padre hombre de fe y oración, Misa diaria, hora santa una o dos veces por semana, una hora en casa de rodillas, como se acostumbraba en un tiempo. Ese muchacho valía, el Señor se lo llevó en el frente. Mientras su hermana (que le quiere muchísimo hoy como cuando le tenía a su lado) me hablaba, yo pensaba: Este chico seguro que era puro delante de Dios, limpio y lleno de amor hacia todos, porque decía su hermana que no quería hacer sufrir a los suyos, cuando creía que se moriría porque le apalearon brutalmente preguntándole sobre cosas que creían que él sabía.

Jordi, Emma, todo esto lo traen las guerras. Y, pensar que sigue habiendo tantas. Si no fuera que estoy viendo estas casitas blancas ¡de cielo!, llenas de luz, sol y vida, y la naturaleza tan hermosa, que todo lo llena, en este pueblecito, casi pensaría... que os puedo haber ensombrecido con mi relato. Podría seguir, pero ahora dejadme que os diga desde aquí que la vida de un joven entusiasta ofrecida por la patria, con el ejemplo de un padre fervoroso lleno de fe con gran amor a su hijo, una hermana conmovida ¡le brillaban los ojos al hablar de su hermano!, y... el horror que siempre supone una guerra nos tiene que hacer reflexionar.

Lía, que os he citado, perdió a su madre centenaria, la mía se me fue muy pronto, en parte resultado también de la guerra. Quizás éstas son expresiones de los sentimientos, pero encauzados pueden mejorarnos y aborrecer lo que no sea la paz.

No os olvidéis de vuestra amiga    

Amparo V.M.

 

 

154.-   Las enfermedades

Leire (Navarra)

Querido Juan:

   Catalán amigo, aunque las enfermedades suponen dolor es también tema que interesa a los jóvenes. Se pueden remediar ¿o no? A nadie le gusta tocar este argumento, pero la verdad es que puede que en tu vida, en la mía, esté presente esta realidad. O que te sobrevenga alguna de ellas, o bien por un tiempo o una duración larga. ¿Qué hacer entonces? Aceptar, solamente, buscar el remedio y ofrecer en ese tiempo la aflicción de tu cuerpo, a veces también de tu espíritu, porque es un hecho inherente a la naturaleza. Si has experimentado en ti, o has visto en seres queridos, a lo mejor en algunos amigos, quizás en tus parientes más próximos, si has visto, digo, el sufrimiento físico o moral, ya sabrás algo de la materia. Entenderás mejor a tus semejantes, comprenderás mucho más al prójimo, te harás más cercano a quien te necesita, o al menos quiere que le comprendas. Amigo mío, la enfermedad, el malestar, el sufrimiento, hacen capaces de ensanchar el corazón, que a lo mejor, a veces, es muy egoísta, sólo piensa en sí mismo y olvida al que sufre. ¿Has pensado en mirar a Jesús en la cruz?

Este es otro tema que nos asusta. No creas que es a ti solo, también a mí que lo menciono, también a mí me cuesta pensar en Jesús crucificado, y sin embargo, para un cristiano, es el modelo perfecto, siendo Dios se hizo Hombre, y se abajó tanto, - dice el apóstol Pablo - que aceptó la muerte, y muerte de cruz. No porque sí, sino por ti y por mí. Murió Él que era inocente y salvador, para que tú, yo, que somos pecadores, nos salváramos del pecado. Otro tema que no queremos tocar, que nos disgusta, que deseamos alejar de nuestra mirada, de nuestro espíritu, porque no lo abarcamos. ¿Cómo es que nosotros ofendemos a Dios? es un dilema intrincado querer desenredar esa madeja que no es muy comprensible, pero sabemos que Dios nos quiere salvar.

La enfermedad nos da la oportunidad de unirnos a Dios y ofrecer el dolor. ¿Qué dices tú?

Amparo V.M.

 

 

155.-   Las alturas. Subir, subir

Iglesia del “Dominus flevit”. Jerusalén

Querido Mario:

   Amigo maltés viaja hoy conmigo... Escucha, hoy tengo unas ganas locas de contarte lo que sentí en aquel viaje. ¡Oh qué emoción! si hubieras visto aquellas nubes como enormes bolas de algodón suave, casi transparente, ¡no, resplandeciente!, porque aureoladas por el sol que las nimbaba de luz que tomaba diversos matices e intensidad...  Volaba, volaba, pero mi imaginación volaba aún más por los espacios infinitos. Sin percatarme me sentía feliz, estaba rezando. Sí, le decía a Aquel que es Dios, tu Dios, le decía al Señor: ¡Qué grande eres!, le agradecía que me hubiera dado ese regalo. Era un día precioso en las alturas. Subir, subir. Pero, oye, de esas alturas las hay como las que yo atravesaba en el avión y hay otras que son espirituales. Mi alma se sentía henchida de gozo y de paz. Si aquello era por fuera, ¿qué no sería el Cielo? No el de la atmósfera, sino el Cielo para mí. Ahí vamos, amigo. La felicidad tras la que corremos todos, que no acabará jamás, jamás.

Te quiere

Amparo V.M.

 

 

156.-  La soledad humana

Cesarea marítima. Tierra Santa (ISRAEL)

Querida Rut-Esperanza:

   Tendría mucho que decirte sobre la soledad humana y sus posibles implicaciones... sobre las dificultades que la persona siente ante la soledad y a la vez la necesidad que tiene de ella. Por hoy te digo con el que escribe “no sabemos estar solos porque la mera evasión no es soledad fructífera, sino modo de enmascarar el vacío interior. Cada uno tiene que moldear su propia soledad y la única medida radical para lograrlo es la fe en Dios. El ateo es un solitario al que nadie ni nada espera.” Si piensas un poco sobre esto verás que es de gran importancia.

Amparo V.M.

 

 

157.-   La sencillez en el blanco

Tarbes (FRANCIA)

Querido Román:  

  Catalán amigo, tu vida precisamente me recuerda lo que leí: La sencillez en el blanco. ¿Cómo interpretas tú esto? Si el centro de una persona es la sencillez todo lo que le rodea estará cercano a ella y la hará cercana a los demás. ¡Como me gustaría vivir la sencillez en todas sus manifestaciones!, lo que no es igual a la ignorancia o la falta de inteligencia. Es un aroma especial que envuelve a la persona humana, clara, sin tapujos de ninguna clase. Lo complicado es siempre algo que hace inaccesible para muchos el acceso a una persona o situación determinada.

Díselo a tus hermanos, creo que ellos son todos de mi parecer.

Te quiere

Amparo V.M.

 

 

158.-  La pluma

Muhraka, Iglesita. Tierra Santa (ISRAEL)

Querido M. Bernardi Hervé:

   La pluma con que te escribo, - dice el poeta - es la del recuerdo y no del olvido, - te digo -. ¿Cómo estás? Tu pluma, la mía, es decir, el escribir, el recordar, el soñar a veces cuando escribimos,

tiene algo de creatividad, de magia y de maestría. Esas cualidades ¿tiene tu pluma? y ¿la mía? Pues si es

así, para los dos, recordado francés, somos algo escritores según uno actual, que ayer mismo lo afirmó en una entrevista televisiva. Nuestra pluma puede hacer mucho bien. En el lugar que ocupas tú, más.

¡Decídete a ello! porque para mediocridades no estamos ¿no crees?

Tu amiga

Amparo V.M.

 

 

159.-   La mujer: Elogio y vituperio

La Zubia (Granada, Andalucía)

Querida Máxima:

   La mujer: Elogio y vituperio (a la luz de textos medievales y renacentistas) es el título completo de un curso impartido para profesores. En el cual se hablaba del Tratado de amor sobre el amor cortés y el caballeresco en la Literatura. Mira, en el libro, André le Chapelain expone su filosofía sobre el amor en la Edad Media. Recordemos que el papel de la mujer, las relaciones, en la literatura de los siglos XII y XIII, hablan de la religión, del amor, en poesía y en novela. Hay disputas cortesanas, tensión trovadoresca.

Siempre hay antinomia en la vida humana, y más en la vida femenina, por el aflorar de los sentimientos, que - como me decía un profesor - hay que tener cogidos como si de un hilo fuera, pero con el peso de un elefante.

La posición social de la mujer siempre ha jugado un papel. Así lo refleja la literatura.

¡Claro está! que la educación ha estado relacionada con monjas, teólogas y educadoras.

Tú ya sabes el peso de la mujer en casa, en la familia, querida suecana, dispuestas al elogio y al vituperio, no hemos de echarnos hacia atrás en nuestros deberes personales.

Te abrazo con cariño

 

Amparo V.M.

 

 

160.-  La inteligencia

Tabgha. Tierra Santa (ISRAEL)

Querida Dora:

   “La inteligencia auténticamente científica, peruana, es la que sabe aplicar en cada caso el método más conveniente y acepta, como cierta, la revelación de la verdad objetiva de Dios”. Este concepto es aplicable hoy como lo fue hace unos años, como lo será siempre. La inteligencia, si lo es, no puede apartarse de Dios, proviene de Él. Yo sé que tú sabes bien esto y además procuras que otros lo sepan. Quiero apoyarte en tu propósito.

Amparo V.M.