271.-  El diálogo no es imposición

Queridas amigas Carme Sab Co, Elena R. M.:

El Papa dice que "quien deja entrar a Cristo en la propia vida no pierde nada, nada, absolutamente nada de lo que hace la vida libre, bella y grande. ¡No! Sólo con esta amistad se abren de par en par las puertas de la vida... las grandes potencialidades de la condición humana... experimentamos lo que es bello y lo que nos libera".

E insiste: "Cristo no quita nada de lo que hay de hermoso y grande en vosotros, sino que lleva todo a la perfección para la gloria de Dios, la felicidad de las personas y la salvación del mundo".
Estoy leyendo un libro que me hace pensar sobre la idea que tenemos de Dios. Si nos fijamos en el Evangelio veremos cómo actúa Jesús y qué hace. Estas palabras repiten con ideas lo que podemos encontrar en el Evangelio. ¿No os parece?

 

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 272.-   Sanos de verdad en la mente y en el corazón 

Caldes de Bohí (Catalunya)

Querida Angeles Zun:

Egipcia o ¿libanesa? ¿qué eres? Me quedó aún la duda. Tú, amigo u amiga, que lees, ¿qué eres?

Santa Teresa de Lisieux, mística de la “Infancia espiritual” pero que demostró ser adulta de verdad para ser santa, decía así: “El miedo hace que vaya hacia atrás; con el amor no sólo voy hacia delante, sino que vuelo”. Ir hacia atrás, retroceder en el espíritu ¿significa acaso desconfiar? porque esta joven religiosa (porque murió pronto) si tenía miedo iba hacia atrás, si se daba al amor volaba.

Nosotros podríamos preguntarnos si actuamos por miedo o por amor, con lo cual la paz y serenidad podrán ser nuestras si optamos siempre por el segundo.

¿No es eso estar sanos de verdad en la mente? Y yo diría también en el corazón. ¿O no?

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 

273.-   La efectividad de la oración ¿realmente funciona?

Barcelona (Catalunya)

Querida Mª Carmen Vi catalana:

No te inquietes por lo que preguntas. Hablas de “niveles mínimos”, pero Dios está siempre contigo aunque creas que lo tienes lejos, dile “¡ven que no te noto cerca!”.

Si a tu madre le gusta rezar contigo ¿qué te cuesta darle ese gusto? porque a veces la oración no resulta para nada consoladora, al igual que nuestros sentimientos humanos, a veces nos notamos fríos, secos, y otras veces gozosos y esperanzados.

Sentido tiene, puedes estar segura de ello. Aunque no lo notes. Superar indica pasar por encima. Si verdaderamente un día no tienes ganas díselo a tu madre, por ejemplo, y reza sola. Pero no dejes la oración porque el abandonarse en Dios, Mª Carmen, es lo mejor que podemos hacer y lo más digno, Él nos guía y nos quiere.

A veces hacer oración es costoso como el subir una montaña, pero desde arriba (luego de orar, hacer silencio y escuchar en el interior de tu alma qué te dice Dios) el panorama es siempre espléndido.

Amigos no sé si conocéis foros en la red, si es así te invito, a ti, a la comunicación y a la información en los mismos sobre la oración, por ejemplo.

En Investigaciones teológicas encontré dos puntos: “El poder de la oración” y “¿Tiene tanto poder la oración?, con comentarios sobre la misma.

Efectividad, poder, eficacia, necesidad, todo es interesante ¿no crees amigo mío? Pero no quedarnos en ello, sino ir a la práctica a la que nos conduce.

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 

274.-  Todo es pasajero 

La Alhambra (Granada)

Querido Carlos Wojtila:

Amigo del alma, de veras. Eres mi amigo y diría que el preferido porque ahora puedes echarme un cable.

¿Lo harás tú por mí verdad?

¡Qué alegría al verte! No he de fijarme en el “pre” antes de “ocuparte” en algo concreto.

Lo que ocurre a varios jóvenes es muy normal, nos pasa a todos, en uno o en otro momento. Pero hay un dicho que reza así: “No hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista”. Ríete un poco… o aquel otro “en cien años todos calvos” ¡desde luego! algunos antes. O es lo mismo todo es pasajero.

Puede que a uno le ocurra que ha tenido un fracaso, alguien le ha tratado como no esperaba o alguien a quien quería le ha dejado.

Tú sabrás bien, pero aludes a algo importante: “solo, triste, vacío” se encuentra uno a veces.

Lo primero es lo que todos sentimos muchas veces, a medida que no nos satisface cuanto tenemos al alcance sentimos soledad; triste porque no encontramos lo que nos pueda alegrar “por dentro” que es lo único importante; y lo mejor “vacío” o sea que tú mismo sabes que a lo mejor es una consecuencia de lo anterior.

Si te das a los otros, si miras si alguien te necesita, si alrededor ves que hay falta de cariño “pon tu amor ahí” y sentirás gozo interior ¿no es cierto amigo?

¡No es fácil! Lo hemos de pedir al Señor.

Si quieres algo más concretamente te escucharé amigablemente y estaré contigo. Seguramente tú me ayudarás también.

Piensa que Jesús está contigo ¡nunca más cierto que en este caso tuyo!

Has hecho bien en reírte. Intento vivir lo que indica mi nombre.

Hay muchos temas que podríamos tratar algo, como el entrenamiento necesario en la vida para una acción concreta, sobre todo si es espiritual; la música que nos eleva el ánimo; el escribir como acción que nos refleja lo que somos de verdad; el arte, la belleza que nos conducen al Creador, el idioma que sirve para comunicarnos.

Sobre éstos se puede pasar de lo humano a lo divino. ¿No te parece amigo?

Podemos hallarnos en un portal, en una puerta incluso de un Archivo, ¿para qué? pues para evangelizar, por ejemplo. Indirectamente lo hacemos con el ejemplo. Podemos llevar las aguas al cauce de Dios.

Espero tu opinión respecto a todo esto y a lo que tú consideres importante. Es decir, que “no pase”.

Busquemos que el amor de Dios nos queme y no queramos que prevalezcan sólo nuestros puntos de mira. Ardamos en deseos de ser cada vez más Cristianos.

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 

275.-   No es cuestión de “razonar” sobre Dios  

Alfaro (La Rioja)

Querida Fina Cu catalana:

Amiga recordada, tras mi respuesta a tres de tu grupo he querido volver a lo tratado.

Tienes en juego muchas ideas, conceptos, afirmaciones, pero “enredados”, a mi modo de ver quieres aclararte y pides que te pregunten.

Te digo, separa: ateísmo, Dios, fe, justificación del individuo en sus actos, por ejemplo.

Cada cosa merece ser discernida, separada de la otra y no entrar en relación con ninguna otra hasta que se sepa definir qué quiere decir. Eso de que “no hay razones para opinar que Dios existe” es una suprema sandez en sí misma.

Si se razona es para buscar la verdad, la opinión es sólo un fragmento de una idea. La idea ha de ser entera para dar el concepto exacto de algo. Aquí no se trata de opinión, sino de fe. Si no crees dilo, es posible que puedas ser incluso más recta que otros que la tienen. Pero no niegues la existencia de Dios porque tú no lo creas. Así con todo lo demás.

Prosigues luego más acertadamente “argumentos racionales…” es que no es cuestión de “razonar” sobre Dios, aunque para poner en marcha la razón necesitas la lógica y ésta procede de la inteligencia bien formada que es un don que has recibido.

O ¿es que tú has elegido la inteligencia que tienes? Si pudiera ser así todos seríamos “extras” en lo que a ella se refiere.

Muchacha amiga, ¡no vayamos a tantas disquisiciones! Y pidamos a Dios que nos haga claros en la mente y más rectos en el corazón.

No dejes de interpelarme, usando tu libertad, te espero, pues.

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 276.-    “Todo lo que no se da se pierde”

Caldes de Montbui (Barcelona)

Querido Josep Ramón V. amigo catalán:

Mira, ayer recibí un regalo que esperaba, porque me lo habían dicho, no sabía cómo era. Fui a ver si podía hacer partícipe de él a un grupo al que pertenezco, pero no había suficiente para todos de igual manera. De forma que empecé a repartir, y a un cierto punto tuve que parar. Eran unos bombones finísimos que llegaban de Milán, los había traído un amigo de parte de una amiga mía que vive ahora allí. Me costó dar y quedarme sin ellos, sobre todo porque hasta con un gesto de menosprecio hubo quien se mostró conmigo así. Me dolió. Pero pienso que todo lo que no se da se pierde. ¿Qué hubiera hecho yo sin compartir? Me hubiera dado satisfacción personal pero, ¿no me gusta a mí recibir de otros? ¿Por qué no iba yo a dar a otros como a mí me gusta recibir de ellos?

Te parecerá, quizás, una cosa sin importancia alguna. Me parece lógico, pero si miro a mis sentimientos encontrados por la alegría de poder compartir algo, y al mismo tiempo, la tristeza del gesto despreciativo de alguien. ¿Por qué me quedo con esto y no pienso en lo primero?

El alma humana es así, y pienso que no todo nos da gusto. Pero estoy convencida que ese dar será beneficioso, además del gusto de los finos chocolatines…

¿Qué opinas tú sobre esto?

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 
 277.-     Vivo lo que escribo

Alella (Barcelona)

Querido Daniel G. ciudadano romano ahora:

 

He leído cuanto me escribes y la respuesta tuya a “mis palabras”. Me ha gustado. Procuro vivir lo que escribo, cuando me refiero a un contenido completo.

Mira, si me fueras indiferente no haría caso de ti.

Ese aspecto de las profecías, etc., de lo que vendrá no me hace emplear ni un minuto de mi existencia. Prefiero AHORA, antes de lo que acontezca después, y no sabemos cuándo, ni si ocurrirá, ahora preocuparme, ocuparme, trabajar, por lo que puedo hacer ya, de forma que el resto ya lo harán los que vivan en ese momento si es que llega o hace falta.

Esto lo podrías pensar, aunque creo que eres terco en tus puntos de vista y eres libre si quieres seguir ocupándote del futuro. Yo vivo ahora y ahora quiero dar fruto, con la gracia de Dios. Si te digo algo que me parece importante, pues eso es lo que antes me he propuesto llevar a cabo.

Te quiere,

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

 

278.-    “Una verdad que obscurece otras no puede ser verdad”

Palau de Plegamans (Barcelona)

Querido Josep María ahora en la Ciudad Eterna:

Querido compañero en aquel grupo, cuando leí que Una verdad que obscurece otras no puede ser verdad” me quedé algo pensativa, por eso quería volver a la frase. Si tú hablas de una forma cristiana, o sea, sobre el amor, el perdón, la oración y otros temas, pero cuando te diriges a mí o a otra persona, por el motivo que sea, sientes una especie de rechazo debe de ser que vives lo que dice la frase.

Es decir, tú tienes tu forma de ver las cosas, tu verdad, pero si ello hace que no bajes a la arena en el trato, en la conversación, en el tono de tus afirmaciones ¿qué está pasando?

Te digo todo esto porque quizás cuatro ojos pueden ver más que dos ¿no? También a mí me gustaría desentrañar esto bien. Porque el sí, sí y el no, no del Evangelio “no tiene vuelta de hoja” como se suele decir. O es algo cierto o no lo es.

¿Podemos aclarar ideas y actuar mejor o sea “en verdad”?

Podemos pensarlo ¿verdad?

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

 

279 .-   Testimonio

Córdoba (Andalucía)

Querida Elena R. M. pamplonesa:

No sé qué te ocurre o que me pasa a mí que me doy cuenta de que nuestra forma de actuar no es como hace unos meses, más o menos.

Para ser testimonio o testigo del amor hay que amar. ¿Cómo puedo pretender que alguien me trate como yo deseo si yo no trato así al prójimo? ¡Qué difícil es dar testimonio de lo que no vivo yo.

Hace un rato he escuchado una parte de un programa radiofónico donde se trataba de Mons. Oscar Romero, y de su asesinato siendo obispo, en la celebración de la Eucaristía, cuando tenía el pan y el vino en las manos, ante la cruz del Señor, cayó herido en el corazón.

Su testimonio fue de santidad, así lo gritaba el pueblo. El también obispo, ahora en el silencioso transcurrir de sus jornadas, Pere Casaldáliga le escribió un poema que he escuchado. Alaba su forma de actuar, por los pobres.

Yo no sé cómo se puede dudar de una vida si estaba entregada a la política o al pueblo por amor de Dios. Pero a lo que mi inteligencia no llega, amiga mía, sí puede llegar mi deseo de ser bien sencilla y dar testimonio de que quiero estar con el necesitado no con el que llevando anillos no se cuida del que no tiene qué llevarse a la boca o tiene carencias de importancia en su vida, como persona humana.

Hay cosas que podemos verlas de forma distinta tú y yo u otros, pero lo que nos tiene que unir es el ejemplo de Jesús ¿con quién estaba Él?

Espero que me digas sobre este tema tan importante ¿somos testimonios de Cristo hoy, en nuestra tierra?

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net

    

 

280.-    Sectas…

Nápoles (ITALIA)

Querida Anna Rita C. napolitana:

 

Creo que tú conoces el tema pero una cita que ayer transcribí me viene como “anillo al dedo” como se suele decir.

Verás era sobre “la influencia de las sectas protestantes”

Voy a copiarte aquí algo que me satisfizo sobre este tema. Respecto a la proliferación en los medios de masas:

“¿Qué hacer? nos preguntamos. Ante jóvenes y menos jóvenes que afirman que la oración en estos ambientes es más eficaz y los encuentros más satisfactorios, ¿cómo comportarnos?”.

Entonces la articulista que luego difundirá esto en vídeo-conferencia decía así:

“Ante todo quisiera hacer presente que más que de sectas, hoy es preferible hablar de ‘nuevos movimientos nacidos después de la Reforma protestante’ o bien ‘movimientos derivados de religiones tradicionales’. Son movimientos que reúnen fácilmente a las personas porque cogen de nuevo  elementos simbólicos que nosotros hemos perdido un poco, a partir del período del Iluminismo.

Éstos cuajan en la gente, y en los jóvenes en particular, porque ponen en condición de encontrarse en pequeños grupos, cara a cara, en los que las relaciones son personalizadas, y cada cual puede expresarse a sí mismo y las propias problemáticas, con la perspectiva de encontrar ahí una solución. Los adeptos que los dirigen en general expresan entusiasmo en el anuncio, lo hacen de forma convencida y, por lo tanto, convincente.

Nos viene a la mente que la comunidad de los primeros cristianos podía tener estas mismas características…

Por nuestra parte, más que oponernos o alimentar una dialéctica contrapuesta, tendríamos que comprometernos en conocer la naturaleza de tales movimientos, captar lo positivo del método de anuncio; ciertamente no por las manifestaciones de integralismo que se encuentran ahí, sino por el ardor misionero ¡que está en la base de su éxito!”.

 

Y, amiga mía, creo que comparto estos pensamientos, porque lo que aleja a jóvenes o no, es únicamente la intransigencia, lo que no procura hacerse amable, o sea digno de ser amado.

No es fácil, pero así como cuando “huelo” que se trata de uno que es sectario en lo que afirma procuro alejarme y no atender, así de la misma forma comprendo que hay que ser personas cercanas y hacer así la oración ¿no te parece?

 

Amparo Vicenta Matilde

dmapro@telefonica.net