18.- Con Jesús a Jerusalén ¡LUZ PARA EL MUNDO! -I-.

18.- Con Jesús a Jerusalén ¡LUZ PARA EL MUNDO! -I- (Domingo, 26/12/21)

Colaboración semanal en clave misionera de Don Antonio Evans Martos, Delegado misiones en Córdoba. España (curso 2021-22).

Hoy celebramos la culminación de todo un proceso educativo, de una autentica iniciación en la fe forjada  en el seno de la Sagrada Familia, de una familia cristiana.  

Hoy, Jesús, llegado a su mayoría de edad sube a Jerusalén y, en el Templo, pronuncia sus primeras  palabras, en las que expresa aquello en lo que ha sido forjado y que constituyen la naturaleza y sentido de su  vida: que Dios es su verdadero Padre, su Padre natural. Que él se sabe Hijo de Dios vivo. Y que lo referente  a su Padre y a su Designio de salvación es su absoluto, su primer valor, el sentido de su vida. 

María y José no entienden todo el misterio que esta revelación encierra, pero estarán siempre a su lado  incondicionalmente. Esto es la fe. Más aún, lo seguirán forjando hasta su plena madurez. Este es el modelo de una familia cristiana, de una sagrada familia: educar con Dios como referencia, el  servicio como objetivo, y la humildad como método. 

Educar para ser referencia, para ser Palabra de Dios hecha carne, para ser Luz del mundo, para ser la  revelación de la Gloria de Dios, la revelación del rostro de Dios… ese es el reto que Dios encomendaba al  Hogar de Nazaret: forjar a su Hijo, con sus sentimientos, sus criterios, su manera de ser y de obrar. 

Así fue reconocido por el anciano Simeón, que despedía al viejo Israel y proclamaba a quien venía a ser  Luz de las naciones y gloria de su pueblo Israel. 

Así lo anunció la profetiza Ana asegurándole a María todo el dolor y sufrimiento que ello le iba a originar…  Tendría que guardar en su corazón muchas cosas que no entendería, una espada le atravesaría el alma… Y así se inició la forja de quien asumirá que el sentido de su vida era ser la Luz del mundo, para que todo  el que le siga no camine en tinieblas, sino que tenga la luz de la vida. 

José y María sufren, no acaban de entender, pero guardan en su corazón, confían en la voluntad de Dios  y siguen forjando a Jesús en las claves de su vida: Dios es tu padre, tiene un proyecto contando contigo, y te  capacitará siempre hasta llevarlo a plenitud. Esto es educar. 

Don Antonio Evans Martos. Delegado Episcopal de Misiones en Córdoba-España.

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